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La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) no sopla las velitas en paz. Al cumplir este 15 de enero sus 101 años de vida institucional —un siglo de historia defendiendo el laburo público—, el gremio se encuentra en pie de guerra por dos frentes que queman: una presunta malversación de fondos a nivel nacional y una licuación salarial sin precedentes en la provincia de San Luis.

1. Un siglo de historia en la calle

Fundada en 1925, ATE llega a su centenario más uno en un contexto político que los tiene como protagonistas de la resistencia gremial. Lo que debería ser un festejo por los 101 años se transformó en una jornada de asambleas y reclamos, recordando que el sindicato nació para darle dignidad a quienes hacen funcionar el Estado, una premisa que hoy, según sus dirigentes, está bajo fuego.

2. ¿Dónde está la plata? La denuncia de Aguiar

El Secretario General de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, lanzó una bomba que promete terminar en la Justicia. El gremio denunció el desvío de $3.863.026.100 que debían ir a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) para pagar sueldos en la Planta de Agua Pesada (PIAP) en Neuquén.

"Estamos frente a un accionar delictivo, se robaron la plata de los salarios", disparó Aguiar, apuntando directamente contra el nuevo titular del organismo, Martín Porro. Según el gremio, la guita entró en diciembre de 2025 para pagar los sueldos de enero y mantenimiento, pero "se esfumó". ¿El resultado? Cortes de ruta en el puente Arroyito y un clima de incertidumbre total sobre el destino de esos fondos públicos.

3. San Luis: El salario estatal, en terapia intensiva

En el plano local, la situación no es menos dramática. Fernando Gatica, Sec. Gral. de ATE San Luis, puso los números sobre la mesa y la cifra asusta: el salario estatal en la provincia perdió más del 80% de su poder adquisitivo desde que Claudio Poggi asumió el Ejecutivo en diciembre de 2023.

Tras conocerse los datos de inflación de diciembre de 2025, el panorama es desolador. Con una canasta de pobreza que supera los 1,3 millones de pesos, la mayoría de los empleados municipales y una gran parte de los provinciales quedaron "bajo la línea de flotación".

Gatica fue tajante: la provincia tiene la caja, pero falta la voluntad.:

"Es una decisión política mantener salarios de indigencia", señalaron desde el gremio, exigiendo que la recomposición llegue también a los beneficiarios del Plan de Inclusión y que el Gobierno deje de priorizar la "especulación financiera" por sobre el plato de comida de los trabajadores.

La lógica de CodigoP: Mientras el país discute grandes cajas y desvíos millonarios, en las casas de los laburantes de San Luis la cuenta no cierra. Ni corderos sumisos ante el ajuste, ni leones que se olvidan de la gente: la realidad es que el bolsillo no aguanta más y el 2026 arranca con los tapones de punta.

Autor: admin

Fuente: ATE