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El derecho del trabajo en la Argentina ha perdido a uno de sus juristas más lúcidos, coherentes y comprometidos.

Desde su rol en la Justicia Nacional del Trabajo y como formador de generaciones de profesionales, el Dr. Arias Gibert comprendió como pocos que la ley debe ser el escudo del más débil. Sus fallos, que hasta el día de hoy se estudian, analizan y debaten en los posgrados y fueros de todo el país, mantuvieron siempre un norte innegociable: minimizar la asimetría de poder entre el capital y el trabajo, devolviéndole la dignidad y la equidad a las y los laburantes.

Tuvimos el enorme honor de entrevistarlo en nuestro espacio de Ni Leones Ni Corderos (NLNC) y, gracias al vínculo cercano y la militancia técnico-legal compartida con los compañeros de CEATRA, de la cual el Doctor era el actual presidente en la filial Mendoza, pudimos conocer de cerca no solo al magistrado brillante, sino al hombre llano, generoso y de convicciones inquebrantables. Era un tipo que no fallaba desde una torre de marfil; fallaba con el pulso de la calle y el conocimiento profundo de las realidades que se viven en los establecimientos productivos.

En tiempos donde los conceptos de justicia social y protección al trabajador pretenden ser puestos en tela de juicio, la obra y el legado del Dr. Enrique Arias Gibert se agigantan. Sus sentencias siguen siendo jurisprudencia viva, un mapa conceptual que nos recuerda que no hay paz social posible sin equidad laboral.

Desde CódigoP despedimos con profundo respeto a un maestro del derecho protectorio. Acompañamos a su familia, a sus colegas y a los compañeros de CEATRA en este momento de dolor, con la certeza de que su firma quedó grabada para siempre en las conquistas de la clase trabajadora argentina.

Hasta siempre, Doctor. Su doctrina no es teoría; es justicia viva en cada mano trabajadora.

Autor: admin

Fuente: CEATRA.